El recto proceder y el correcto discernimiento

El recto proceder y el correcto discernimiento

Autor: Arturo Cabrera

Ética: ciencia de la moral a la que le interesan las acciones humanas concientes y voluntarias y los enunciados morales referentes a si una acción es moralmente buena o mala, justa o injusta. Existe una ética práctica? Es acaso la correspondencia necesaria entre lo que hacemos y lo que decimos, nuestra praxis ética genera trascendencia manifestada como el reconocimiento externo a nuestras acciones que son las que expresan nuestros principios.

El trabajo masónico que se desarrolla en nuestros talleres nos proporciona los elementos indispensables para configurar una norma de vida, proyectando nuestro comportamiento hacia los entornos profanos.

Madurar: ¿ qué significa crecer sino madurar?, llegar a la libertad, alcanzar la capacidad de ejercer la responsabilidad y desarrollar sus facultades para ser independientes?. Crecer es el supremo destino que se anuncia para poder ser libre, obrar o actuar por uno mismo, según los principios inmutables del deber.

El hombre libre es tal porque actúa con conciencia, que no es otra cosa que el poder discernir entre el bien y el mal y es responsable cuando actúa con pleno conocimiento y voluntad, cuando es dueño de su propio destino.

El lado contrario de la libertad es la subordinación, la dependencia, la protección; y cada uno debe enfrentar el drama de decidir y aunque tengamos ayuda la decisión es personal y ninguna excusa es válida para recargar o justificar nuestra decisión en un tercero.

Renunciar al don de la libertad es fugarse de uno mismo, la libertad es la esencia de la humanidad.

La masonería es una institución que busca el perfeccionamiento del hombre, mediante la aplicación del método simbólico, para su formación en la aplicación de valores, principios, virtudes y conductas orientadas al progreso de la humanidad.

Los valores cuya práctica fomentamos son la justicia y la solidaridad, entendidos como dar a cada uno lo que le corresponde guardando la equidad, así como el compartir y ayudarse mutuamente.

Somos seres que actuamos por conciencia, más no por el instinto, el masón es un regulador social, es el llamado a dominar las acciones instintivas de la sociedad, a forjar una voluntad de cambio social.

¿Tenemos una reserva moral y ética que eleve nuestra condición como referentes morales?. El bien y el mal, la virtud y el vicio no existen por si mismos, sino en función del hombre, de sus acciones y relaciones y en su entorno.

El recto proceder y el recto discernimiento como condición del ser humano deben revelar el esfuerzo constante por el perfeccionamiento moral, expresado en la exigencia de observar una vida limpia, honesta, sana, fraterna, tolerante, llena de dignidad y justicia, que no escatime el sacrificio personal.

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